| |
El cauce de tus ojos

Navego
el cauce de tus ojos
hasta en los puntos cardinales
y me sumerjo tanto
que presagio la tempestad de un beso.
Desde el extremo boreal de la memoria
evoco el exilio de la estación
donde surqué
el arroyo de tus pupilas
cuando apenas auguraba nuestro sueño.
En el entretiempo de una escena otoñal
por el zaguán de la ciudad
me acecha de improviso
tu mirada menguante
apelando a la lumbre de un farol desierto
y al amparo de mis labios
en el beso.
Autor:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

